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sábado, 19 de mayo de 2012

Los cenizos de Ángela

 Llevamos unos días en la Bolsa que más bien recuerda a una Semana de Pasión. Todo por el tema de Bankia, y sobre todo por culpa de uno de esos cenizos que pululan por el mundo impunemente: el señor Krugman. Del que aseguran que es premio Nóbel, al igual que Obama o Al Gore. Es éste un premio que, cosa curiosa, y poca gente saben, que estuvieron a punto de dárselo a Hitler, más concretamente el de la paz. Lo que manda narices. El tal Krugman de los huevos afirmaba en el Financial Times que tanto España, como Italia, sufrirían un "corralito" en Junio tras la salida de Grecia del Euro. Y es que de cenizos está el mundo lleno. Son aquellos ejemplares faunísticos que se dedican a gafar al resto, sobre todo, al que está ahogado en problemas. No entiendo mucho de economía, es una disciplina que puede llegar a ser bastante abstracta para los que no estamos versados en la materia. Los problemas macroeconómicos y los microeconómicos, se reducen, al fin y al cabo, a que hay que gastar mucho menos de lo que se gana, algo que los españoles (sobre todo políticos) no hemos aprendido mucho. Pero lo surrealista de la economía es que, tiene un concepto muy psicológico. Y si llega un gafe a fastidiar la fiesta, y decir cosas que no son, es mejor rezar lo que sepamos. Es evidente, que tras el irresponsable de Krugman, hay muchos intereses en fastidiar a España, sino no tiene explicación el asunto, porque para una vez que las cosas empiezan a hacerse como ellos dicen, ahora resulta que no es suficiente, y que nuestra nación correrá la misma suerte que una república bananera. Hay mucha culpa de la crisis a causa de los cenizos de turno, como éste señor que he nombrado antes, y otro, que es adalid de las predicciones apocalípticas: un tal Roubini. Cuya foto en las revistas demuestran que tiene cara de simpático. Y que su nombre parece el de un mago o ilusionista. Así pues, con ese rostro de estreñido, lo podemos llamar Joudini; no confundir con Houdini, éste es con jota, pues adivinan a quienes se dedica a joder...

 Pero no sólo la economía vive de los cenizos, hay muchos campos en la vida; y para cada vocación hay un trabajo esperando. Tenían un bajío enorme aquellos profetas que siempre decían que se iba a acabar el mundo...y al final no se acababa. Como Girolamo Savonarola, quien acabó bastante mal a causa de una rebelión de aquella Florencia renacentista a la que pretendió gobernar. También hay cenizos en el campo de la medicina, como esos que dicen que todo es malo: las lechugas, el aceite, el cerdo...Y es que para ellos, lo que es bueno, es precisamente, lo que no sabe a nada. También es malo aquello que es cómodo, como tumbarse en el sofá. Otros personajes de buen agrado son esos que dicen aquello de que el trabajo hace digno al hombre, pues mire usted, prefiero quedarme siendo un sinvergüenza. Y ésto son sólo unos ejemplos. En la vida de toda persona siempre hay un cenizo, un pishatriste que se dedica a aguar la fiesta a los demás. Una serie de personajes que te borran todo optimismo de la cara, y te recuerdan constantemente, que si algo tiene que salir mal, saldrá mal. Es ésta una ley de Murphy que se cumple a rajatabla. Pero es que lo que no ponen sobre la mesa son soluciones, sólo críticas. Y éstos son como los ángeles, están por todos lados: en el trabajo, en la pandilla de amigos, en el gimnasio...Y los hay de varios tipos, creánme, ahí pongo unos ejemplos:

  - Está el cenizo que siempre te coge por banda, para llorarte sus penas. Un personaje que sólo él, tiene todas las desgracias del mundo. Y son capaces de quejarse a un enfermo de cáncer porque tienen un resfriado.

  - Luego está el cenizo pasota. Ese que dice que para que vale la pena luchar por nada, si al final, los que triunfan son los de siempre. Y que mejor, dejarlo todo como está. Viva el optimismo.

  - El cenizo que más miedo da es el cenizo anecdótico. Ese al que cuando lo ves por la calle, te cruzas de acera, porque encima es, hasta pesado, y te tiene una hora parado en la esquina que más frío y viento hace de toda la ciudad. Es aquel, que te cuenta, cuando tu le dices lo que vas a hacer, aquello de: ¿pues sabes?, fulanito iba a hacer lo mismo que tú, y ahora está muy mal, porque resulta que...(encadenaciones de anécdotas que, al final, te llevan a pensar que a tí te va a ocurrir lo mismo).

  - Para mí, el peor de todos, es el cenizo chorrero. Ese que, encima, el muy desgraciado, tiene suerte para todo. Y triunfa a costa de hundirte la moral.

  - Uno que es digno de estudio es el cenizo metereológico. Ese que a todo lugar al que vaya, le llueve. Si está invitado a una boda, comunión o simplemente se va de vacaciones al Atacama, después de diez años de sequía, les digo, que cae el mayor chaparrón del siglo.

  - El más popular, es el cenizo agorero. Ese que ha existido a lo largo de todos los tiempos, anunciando calamidades, y a niveles más bajos, es el que te predice, que aquella cita o aquella amistad que tanta alegría te dan, van a acabar como el Rosario de la Aurora. Y si acierta, te dice aquello de: te lo advertí, pero no me hicistes caso...

  - Y por último de los que yo recuerde, está el que más toca las narices de todos: el cenizo Pepito Grillo. Ese que cuando demuestras tus buenos pasos, en el trabajo, en la vida...o incluso en una dieta de adegalzamiento. Te dicen aquello de: bueno, pero no tiene nada que ver, también tal personaje hizo ésto y no le salió bien...O aquello, de: pues macho, yo te veo más gordo.

 El mundo de los cenizos merece todo un estudio pormenorizado, para prevenirlos en caso de encontrarse con uno de ellos. Y es que son como las sanguijuelas, se pegan a tu espalda en el peor momento posible, y no hay manera de apartarlos sin que te hagas un poco de sangre en tu ego personal. Pero la peor de las circunstancias es encontrártelo en tu lugar de trabajo o estudio, porque tienes que convivir con ellos todos los días. Y al final, ellos acaban triunfando, y tu más escaldado que una monja en una ola de calor. Siempre tendrán, encima una buena opininón de todo el mundo, ya que para la mayoría de las personas, un pesimista es un optimista bien informado. Y tampoco es eso. Sin el optimismo no se llega a ningún lado. Si de los cenizos hubiera dependido nuestros avances, estábamos apañados. Sin aquellas personas que tuvieron confianza en su saber, no se habría llegado a la luna, no hubiéramos descubierto América, o la electricidad, o incluso, no hubiera nacido la democracia. Porque según desde el punto de vista del pesimista, los razonamientos hubieran sido los siguientes: ¿total, para qué, si es imposible lograrlo? o ¿para que luchar, si siempre los pobre son los que sufren?. Hay que decir, que tampoco soy optimista al extremo, pues vivir con pájaros en la cabeza, tampoco es bueno. Pero si me tengo que quedar con una de las dos opciones, me quedo con el vaso medio lleno. Aunque soy de los que me gusta pensar que está a la mitad, a secas. Es para mí el mejor punto de vista en ésta vida. Ver los pros y los contras, y analizar, y entonces, realizar la opción que sea más útil. Y sino hay tiempo para analizar porque hay que tomar una decisión ya, es mejor, bajo mi gusto, tomar una opción positiva, pues la mayoría te saldrán mal, pero lo que te salga bien, puede ser algo bastante interesante para tu futuro. De casualidades y errores que a la postre han salido bien, está la ciencia llena. Y a los cenizos que les den por saco, algún día se llevarán su propia medicina. Pues si hay algo que demuestra la vida, es que siempre hay alguien que te gana en lo mejor que haces. Y ellos, se encontraran, seguro, con un tío que sea, aún más cenizo que él. Aunque es dificil. Y es que si los gilipollas volaran, no veríamos el sol.

sábado, 12 de mayo de 2012

El día que viví en una república comunista

 Fue cosa de hace dos semanas, y nunca creí que en Europa todavía haya rincones que recuerden a los países del viejo Telón de Acero. Al fin y al cabo, fue derribado en el año 1.989, es decir, hace la friolera de veintitrés años (que rápido pasan...). Tan sólo la minúscula Albania, y un pequeño rincón de un polígono industrial de Puerto Real, que en la práctica corresponde a San Fernando, conservan un modo de vida similar. Sobre el seguimiento de los empleados al más puro modo de la KGB en grandes almacenes tengo para hablarles durante un rato largo; pero de la persecución y falta de intimidad a los clientes, he de confesarlo, me pilla de novato. Fue, como dije, una tarde de éstas aburridas, en las que uno no tiene nada que hacer, en la que decidí entrar en unos grandes almacenes del mueble. La fama del centro, y varias recomendaciones personales me animaron. Pero prometo por imperativo legal (como dicen los de IU), que al que me recomendó el lugar, le aconsejaré alguna película del Steven Seagal, para vengarme. 

 Nada más entrar nos aparece una comercial enana y cabezona, en los dos sentidos de la palabra, que nos dice aquello típico de todos éstos sitios, es decir, si buscamos algo, y si necesitamos ayuda. A lo que respondemos que sólo hemos venido a mirar, y hacernos una idea. Pero ella, erre que erre, sigue insistente en que si buscamos algo moderno para tal lado, y si lo que desean son muebles clásicos para el otro. Vale, muchas gracias. Seguimos. Pero empezamos a notar aquello que se siente cuando uno está en el bosque...hay ojos que te observan, y no sabes quienes son. No obstante, seguimos mirando, y opinando. A cada comentario que hacíamos, la piba aparecía para dar su punto de opinión, como si nos importara algo. Sino era así, notaba como una cabeza asomaba tras un mueble, y cuando la miraba directamente se escondía, como si no me hubiera dado cuenta. Así durante veinte largos minutos que se me hicieron atosigantes. El colmo del asunto llegó cuando nos paramos a observar un dormitorio que estaba de oferta. Vuelve a aparecer, pero ésta vez en serio. Nos comenta que es el último que queda, y que, casualmente, mañana sábado, vendrá gente a porrillo a pelearse por el dormitorio, como si fuera un bote de mayonesa en un dos por uno. La cosa, precisamente hoy (por aquel viernes), estaba demasiada tranquila, no era normal, según ella; lo razonable es que hubiera gente dándose tortazos por las cosas como si estuviéramos en las rebajas del Carrefour. Sea como fuere, le di largas, pues me sabía todos los trucos de ésta gente, ya que una vez trabajé, también, en unos grandes almacenes. Seguíamos dando el paseo, y erre que erre, detrás nuestra como un perro de una salchicha. A cada charla que hacíamos, ella aparecía de repente, como el que no quiere la cosa, a dar su opinión. Pero todo tiene su cenit, y si una no era suficiente, apareció la jefa, para dar más por culo si cabe. Y otra vez, con lo mismo. Así hasta un rato, en el que ya por aburrimiento le dijimos, mira mañana venimos. Evidentemente, salimos corriendo para no volver, pues el castillo de Drácula era más acogedor. 

 Voy a decirlo claro, por si me lee alguien relacionado con el comercio al que me refiero, que de gracias a Dios de que no soy un siesomanío, como se dice en Cádiz, porque sino pondría a parir el centro en cuestión, y le daría mala prensa. Pero como siempre caigo, en que detrás de cada trabajador hay una familia, no voy a decir el nombre de la cadena a la que me refiero. Sólo diré que se encuentra en Jerez y en San Fernando, es de muebles, y lo anuncian mucho por la radio, con la música de una piba chillona. Ya de por sí el espacio publicitario te toca los huevos. Digo yo, a sus gerentes, si son capaces de leer algo, y logran tomar nota de éste blog, que se pregunten porqué los almacenes de San Fernando están vacíos, y no va ni su puñetera madre a comprar un triste cuadro. Entiendo la crisis, y que hay que vender, que se va a comisiones. Pero una cosa es intentar agradar, y otra meterte la jugada por narices. El punto final del intento de venta era digno de anotar en el libro de reclamaciones, por no hablar de una denuncia a la Organización de Consumidores. Pues era puro acoso. que si pidiendo el teléfono, que si decidan ya que el mueble se lo llevan. Lo voy a decir, claro, y perdiendo las formas, algo poco común en mí: Váyanse al mismísimo carajo. Si quieren dar por saco persiguiendo a alguien pueden optar por irse a vivir a Corea del Norte, allí lo mismo les va mejor. Y por favor, no me vuelvan a tomar por carajote, que puedo tener cara de ello, pero no lo soy. Que de enteradillos de la vida ya me conozco todo el percal. Así que ya puedo hacer una camiseta en la que ponga: Yo sobreviví a los comerciales de Muebles Bri...¡uy, casi se me escapa!. Que es algo parecido a cruzar el río Serengueti lleno de cocodrilos. 

 Aquella tarde llovía, y no se veía el sol, no estaba tapado por gilipollas que volaban, pero visto lo visto, bien pudiera haber sucedido.

sábado, 5 de mayo de 2012

Breve tratado sobre fantasmas, chirlachis, enterados y demás.

 La semana pasada dediqué todo una entrada a un tipo de "enterado" que hoy también, figurará en éste catálogo. La inspiración de éste artículo me viene precisamente de la entrada anterior, y de cierto programa de Iker Jiménez en la que se formulaba un catálogo de humanoides procedentes de otro planeta. Y pensé yo: ¿ Por qué no catalogar también a los chirlachis por tipos y clases que pueblan el Reino Animal?. No es una cuestión baladí, y es desde luego, harto complicada, pero se me antoja necesaria de cara a una clasificación que el señor Darwin olvidó en su libro "El origen de la vida". Donde ciertos austrolopithecus tomaron una rama distinta a la humana, para conformar lo que hoy llamamos el "Homo Wartrapiensis". Llamado así por proceder de la región de Wartraparia, es decir, tierra de wartrapas. Hay que decir ante todo, que es un mundo fascinante, tanto o más que el de los insectos, con los cuales tienen en común algo que no es de su agrado: todos quieren aplastarlos de un pisotón. Por último aclarar que éstos lumbreras suelen ser, normalmente de encefalograma plano, aunque su coeficiente intelectual se muestre alto, pues a veces, los más listos suelen ser los más tontos.

  Empezamos el catálogo con el más típico de todos, que no es otro, que el de "yo te lo iba a decir, pero quería que lo dijeras tú". Chirlachi popularizado por el Selu en los carnavales de 2.009, con la chirigota de Los Enterados, suele ser personaje de medallón de oro macizo, de gustos poligoneros y poca sesera. Suelen saber de todo, y como bien decía la chirigota, "yo entiendo de ésto, porque estuve tantos años en...". Son los más entrañables personajes, que inexplicablemente, le van mal en todo: lo echan de todos los trabajos, está enfadado con la familia, con el suegro, etc. Todo acaba, de un modo u otro en algún cabreo con alguien que lo acaba dejando trasquilado. Eso sí, siempre será víctima, nunca verdugo.

 Otro de mis favoritos es "El progre que lee Nietzsche". Un tipo de listo, que verdaderamente, es rallante y atosigador. Cree tener una superioridad moral sobre el resto y trata de adoctrinar con los tres párrafos claves de los cuatro ensayos que se ha leído en su vida, mientras los demás nos dedicamos a tomar una cerveza tranquilamente. Por supuesto, su tema favorito es la Guerra Civil.

 En el otro lado de la balanza política se encuentra "el neoliberal de los cojones", que tanto por saco por da con tema de que la economía del bienestar no se puede sostener. Es por supuesto el perfecto economista que para defender una canfurnada hecha por el Gobierno utiliza aquello de "es que en el resto de Europa es así..., tras lo cual te entran ganas de decirle: pues pisha...que me paguen como en el resto de Europa.

 Entre los fantasmones por materias destacan dos ramas que tienen un tronco común: "el entendido en arte y el historiador". Ambos, son normalmente licenciados, pero también los hay aficionados. El caso es que son los típicos que te sueltan aquello de: ¿Sabes que realmente ocurrió así?. O eso de la historia la escriben los que vencen y demás. Hay otra rama que denominaría Brownioniana, pero no por los Brownies, que están muy buenos, sino por Dan Brown. Son los típicos chirlachis que comentan con orgullo como los demás gilipollas que poblamos el universo no nos hemos dado cuenta de que en la catedral de Salamanca hay un escudo del Betis entre las gárgolas. Y de lo tontos que son los historiadores oficiales de no lograr entender que la historia de los templarios y los egipcios era totalmente distinta a lo que ellos exponen. Pues éstos últimos, inventaron el cohete autopropulsor y llegaron a la Luna y a Marte. También admiten todas las ramas de éstos fantasmones un mestizaje con el "progre que lee Nietzsche", sobre todo cuando sus temas favoritos son minar la historia de la Iglesia y de Jesucristo, quien al parecer, era en realidad, un marciano, un budista viajero, o un top manta de Galilea.

 Sin embargo, para mí, el más odioso es el "Don perfecto de los cojones", asociado normalmente al mundo pijo, es el típico que sabe hacer bien todo. Viste impecablemente, es un crack en su trabajo, y joé, todo le sale bien, a base de chorra. Con su mirada insquisidora y de superioridad sobre el resto, suele tratar a los de su alrededor con la punta del pie. Sobre todo a su amigo pelota, pues siempre hay uno. Ese al que por el contrario, todo le sale mal, y busca desesperadamente hacer lo mismo que él. Pero evidentemente, no le sale nada bien. Siempre salen juntos, se echan novias de la misma pandilla de pibas, y el muy gilipollas del lameculos, acaba con la fea, mientras el listo se va con la guapa.

 Enlazando con el anterior, y aunque también puede estar relacionado con pijerío, no tiene porqué pertenecer a él. Es el listillo de "mi coche es mejor que el tuyo". Aunque lo del vehículo sea un ejemplo, es con todo; cuando usted se compre algo, él siempre le dirá aquello de: pues el mío es mejor.

 Único del mundo femenino es el de "la gorda enterá", esa que sin edad predefinida, suele ser una marujona que sabe de todo y que además, ve en la tele el programa Se llama copla,  Gran Hermano, y otras joyas por el estilo. Suele tener un novio poligonero que la trata como un cubo de basura, y con el que siempre se enfada porque es muy celoso, pues ella tontea con el que se le pone a tiro. Por supuesto, es una superentendida del Tuenti y del Facebook.

 También está "el listo que da por saco en en los centros comerciales y a los guías turísticos", normalmente suelen ser personas mayores, o simplemente el típico pijo, o enterado en arte. De éste ya traté en la entrada anterior.

 Sobre listos que adoran el Mens sana in corpore sano existen aquellos del culto al cuerpo. Pero especialmente prefiero catalogar a un tipo de chirlachi, que suele estar asociado también, como no, con los poligoneros. El fantasmón "de los gimnasios", superpetado, e inflado a esteorides, que suele comerse un pollo con doce clara de huevos para desayunar. Suele tomar su batido de proteínas, y mirarse constantemente en el espejo delante de todos, mientras se levanta la camiseta. Entre otras frases célebres están joyas del tipo: "concéntrate mentalmente en el músculo que quieres fortalecer".

 Pero no se me enfaden las mujeres, el hombre también tiene su listillo endémico, que es "El que más moja de todos", ese que juega a la oca, y va de puente a puente, según él... Sus victorias con las hembras es digna de admiración, pero nadie las ha podido ver in situ. Suelen ser de lo más variado en estilo, y van desde el fracasado que va de dandi al polígonero que se dedica a buscar chonis en el Barabás. Al amigo pringado de turno siempre le dice aquello de: cuando es estés con una piba, tú lo que tienes que hacer es...

 Sobre el amor está siempre el que yo llamo "El consejero", normalmente, ese amigo pringado, pagafantas, que no moja en absoluto, pero al que el amigo o amiga de turno, le coge para contarle sus penas. Y él o ella, felices de creerse importantes por un día, le aconsejan con cuatro afirmaciones fáciles. En el caso de ellos, suelen ser de dos tipos: el pagafantas que siempre quiere ligarse a la amiga que le viene pidiendo consejo, pero no lo logra nunca. O el amigo pringado del chulo de turno. En el caso de ella sólo hay uno: el de la amiga revirada que influye más que una suegra. Esa compañera del alma, que nunca se separa de la típica novia que te echas cuando tienes quince años, y que deseas, que algún día se caiga a un pozo con la niña de la película "The Ring", para así poder librarte un rato de ella.

 Siempre hay uno que sabe leer la mente. Y ese no es otro que "El psiquiatra". Evidentemente, no me refiero al titulado de turno, sino al que se dedica a leer libros de Paulo Coelho o Jorge Bucay. Siempre busca la paz interior, y el aura de los demás. Es el típico perroflauta pijo, que va de hippie con un Audi. Por supuesto, siempre compra productos ecológicos. Y suele soltar joyas de tipo oriental como: la grulla siempre canta la traviata al amanecer. Y cosas así.

 Hay uno que sí que es preocupante, y sólo he visto un caso, pero ya es suficiente. Es el colgado de turno que tiene "el complejo de Stasi". Busca controlar a todos, y suele esconder mucha parte de su vida, inventando muchas de sus facetas. Y por supuesto nunca se sabe donde está. Dios quiera que nunca llegue a Presidente.

 Dentro de una misma rama hay dos tipos de los que llamo como "Wartrapas extranjeros". Uno es endémico de nuestra tierra, Andalucía, y no es otro, que "el tonto que practica la Xenoglosia". Ese gadita de pro, que un día coge las maletas y se va a trabajar a Madrid o Barcelona, y que cuando vuelve a casa por Navidad, como El Almendro, resulta que trae en su maleta un repentino acento catalán o madrileño. También es aplicable con los militares que vuelven de Galicia, quienes se vuelven amantes del lacón con grelos. La otra rama es aquella que denomino como el "chirlachi foráneo" que es lo contrario, es decir, el tío de afuera que se cree que los provincianos somos tontos. Ambos tiene en común aquella frase que dice: "en Madrid o en Barcelona todo es mejor".

 En la última década, con el boom de la tecnología, nació lo que hoy en día se denomina "El tonto tecnológico". Ese que vacila de que tiene la último tecnología, y nos trata de Neardenthales a los que queremos un móvil que lo único para lo que sirva es para usarlo de teléfono. Es aquel que se dedica a configurar ordenadores ajenos para joderte la marrana, y te vaya bien para jugar "Call of Duty" veintiocho. Pero que te lo deja para el arrastre para el resto de aplicaciones útiles.

 También existen tontos del humor, esos que yo llamo el "Chirlachi sarcástico", normalmente frikis que creen tener una inteligencia superior al resto. Y se burlan de los demás por no tener su ingenio. Son los típicos que saben mucho de Ironman, pero poco del mundo exterior. Un ejemplo claro es el vendedor de cómics de los Simpsons, pero yo, inevitablemente, lo tengo que asociar, al típico gordo con gafas de pasta, que juega al rol, y viste camisa de franela.

 Por último, para no rallar más, está el tonto de los huevos, que yo llamo el "Chirlachi enciclopédico". Pues lo sabe todo, todo y todo. Como Catalana Occidente, y siempre utiliza una coletilla típica cuando termina una de sus ingeniosas frases: ¿a que no lo sabías?

 Terminado ya, el catálogo es como la Constitución de 1.978, incompleta, para que así, si ustedes lo desean, puedan añadir alguno más que no se me haya pasado por la mente en éstos momentos. Así que termino despidiéndome de dos modos: Si los gilipollas volaran, no veríamos el sol. ¿A que no lo sabías?.

sábado, 28 de abril de 2012

Una visita guiada...

 Entre los personajes más odiosos de éste mundo se encuentra un espécimen cuya idiosincrasia es vilipendiada por todos, pero que a la postre, mucha gente gusta de copiar. Me refiero al pedante de turno; ese jartible que da por saco corrigendo a todo hijo de vecino, ese que va tan estirado que cualquier día le cruje la columna y que tiene que opinar siempre para no parecer tonto del haba, algo que seguramente es. Sujetos de éste tipo abundan en nuestro país, pues nuestra nación gusta de unas buenas palabras rebuscadas más que el comer. Es aquello que denomino  "Gongorismo" (no confundir con la corriente literata que le siguió). Es decir, el síndrome de Góngora, que era un poeta cordobés del Siglo de Oro, enemigo acérrimo de Quevedo, y que tenía una poesía tan complicada que ni los más eruditos de la literatura se ponen de acuerdo que coño quiere expresar. Pues dicho poeta solía meter con calzador algunos "palabros" que o bien no sabía muy bien que significaba, o directamente, no venían ni a cuento. Pero quedaban de lujo. Lo gracioso del asunto es que en el siglo XVII sabían leer tres monjes...y poco más. Pero aún hoy día, sigue siendo un clásico de los libros de literatura española, y ha pasado a la posteridad por ser el enemigo de Quevedo, ese que le dedicó la famosa burla de "Erase un hombre a una nariz pegado...". Y por Polifemo y Galatea. Él creo la corriente del Gongorismo (ésta vez, la verdadera) o cultismo. 

 Parece increíble que haya estudios sobre la forma de escribir y expresarse de la gente culta e ilustrada. Y es que hay personas que estudian cualquier cosa. Éstos exponen, digámoslo de modo muy resumido, dos corrientes: una primera, que consiste en saber explicar de modo muy sencillo algo que es muy complicado, sin caer con ello en la vulgaridad, de modo que el mensaje le llegue al mayor número de receptores posibles; es éste un método, que mayormente, se emplea en países angloparlantes. La segunda corriente, es aquella del típico profesor de universidad, que va a clase a demostrar lo que sabe, en vez explicar algo bien alguna vez en su vida; es la clásica que adoptan los cuatro chulos que van de intelectuales por la vida; y es la corriente más común en el resto de países, sobre todo España y Francia, que son los países más pedantes de la tierra. De hecho nosotros los españoles, hay que decirlo, somos una versión antipática de los italianos. Pero también hay que decir que hay, todavía, trabajos que tienen una mayor concentración de soplagaitas que van de enterados que la de los profesores de universidad; entre ellos están los políticos, que tienden a reliar el idioma como si de una manta se tratara, con tal de hablar mucho y no decir nada. Y sobre todo, la palma para mí, se la llevan los abogados, un gremio lleno de "listos" que tienen que demostrar lo que saben hablando una y otra vez de leyes, pronunciándolas en latín a ser posible, para que nos enteremos todos de lo que saben, como si nos importara un huevo. No obstante, el lugar perfecto para cazar a un pedante es, sin duda, una visita guiada a cualquier lugar: un monumento, un museo, un castillo, etc. Pruebe y verás, si te haces la misma ruta cinco veces en el mismo día, me apuesto una mariscada a que logras "coger" al menos diez pedantes que se dedican a dar por saco al guía de turno. Haciendo preguntas de lo más raro del mundo, para así poder dejar "pescando" a quien da las explicaciones, demostrar que sabe más que el botarate que da la exposición (normalmente un chaval que se busca la vida), y asimismo poder regodearse delante de todo el mundo. Si eso no le basta, también le dará explicaciones a su acompañante o al pringado de turno que esté a su lado. Y siempre dirá por lo bajini, pero con un volumen suficientemente alto para que todos se enteren, aquello de: "lo que dice el guía está mal, en realidad es... Por eso, creo que nunca me ha dado por estudiar la carrera de Turismo. Porque paso de aguantar a una multitud de gilipollas (7 de cada 10 en un grupo) que tienen por necesidad, competir los unos con los otros, para ver quien es más listo, y a la vez, quien es más tonto. Porque eso es lo que demuestran. 

  Por último tengo que decir que hay otro espécimen que me ha venido ahora al final de la entrada a la mente. Es aquel pedante de capacidad intelectual mediocre, que de la noche a la mañana pasa de no leer el teleprograma a devorar cuatro libros de Nietzsche, y que ahora resulta que va de revolucionario, intelectual e izquierdoso supertolerante para con los suyos, pero no con los demás. Pero que no se ofenda nadie, tampoco me gustan aquellos borregos que defienden el neoliberalismo con lecciones magistrales de economía como si fuera lo único que debe prevalecer. Ni aquellos capillitas, medio seminaristas, que se dedican a pregonar en cuarto ajeno sin barrer el suyo, y de paso, chupar un poco de gloria personal. Y visto lo visto en mi entrada, mejor lo dejo ya, y me voy a la cama, porque sino no termino. Y es que el apodo de "pitufo gruñón" me viene por algo. Porque el mundo está lleno de gilipollas, que pretenden hacernos saber que ellos son capaces de arreglar nuestro planeta como si los demás no tuviéramos ni puta idea. Y si éstos volaran, desde luego les digo, que no veríamos el sol.

viernes, 20 de abril de 2012

El día internacional de las hemorroides.

 Hoy toca proposición para aquellos que nos gobiernan. Ya sea la Troika o sus castas todas, como dirían los "Convoys da pejeta". Puesto que hay día internacional del trabajo (en que no se trabaja), de la mujer, del árbol, o de la Mula Francis. Yo voy a dar un nuevo día que representa a casi todo el mundo, menos al que se forra con ésto de la crisis. Me refiero al Día Internacional de las Hemorroides, que es aquel día, en el si pudiera ser, cerraran todas las bolsas del mundo, las agencias de calificación, los bancos, y demás fauna, que no cazaría el Rey, sino muchos de nosotros, pero eso sí, con balas dum dum...por si acaso se levantan. Es el día que representa a la gran masa de población que sufre en silencio como cada vez le duele más sentarse en una silla, debido a que cada semana el diagnóstico de nuestro sistema es peor, y que no mejora; pues ver la luz al final del túnel parece casi imposible. Y aunque la viéramos, nuestros derechos han sido tan tocados, que para que sirve haber salido de la espiral, si tenemos que acabar viviendo como esclavos de los empresarios. Ayer me dijo un amigo: la esclavitud no se abolió, sino que se puso en nómina. Un poco exagerado, pero como todo, en parte tiene razón. Tampoco tendremos unas elecciones libres, porque votaremos lo que dictaminen los mercados, quienes mandan de verdad. Es el dinero, el que tiene, hoy por hoy, la soberanía de todos los países.

 Cada vez que oigo a los economistas hablar de reformas me hecho a temblar. Todo hijo de vecino sabe hoy día que significa tal palabra, que es sinónimo de recortes. Es de cajón que hay que administrar mejor, pues los españoles nos hemos acostumbrado a conducir un Mercedes-Benz mientras vivíamos bajo un puente. Hemos gastado lo que no teníamos. Pero lo peor de ésto, es que al final, como en toda crisis, siempre paga la población; la cual, aguanta una serie de recortes, pero soporta poco que su clase dirigente, las asociaciones de tipo sindical, la patronal, los nacionalistas, las comunidades autónomas, los empleados públicos (no confundir con los funcionarios) y el estudio de la tortilla de patatas, no vean limitados sus derroches constantes. Luego está el demagogo que quiere recortar en la salvación de alguna determinada especie animal o vegetal, pero ese es otro tema, y para el blog hermano "Mirando al Sur".  Yo no se el resto, pero yo ya estoy harto de ésta crisis, desde hace mucho tiempo, cada vez suena más a rollo macabeo. No se cree ni su puñetera madre que hagas lo que hagas, no hay manera de mejorar. Ya estoy también cansado, de que además de recortes no se nos compense por otro lado, por ejemplo, reduciendo el tipo de contrato a dos: hasta final de obras (sólo para la construcción y demás) e indefinido. Y se elimine de una vez la temporalidad laboral, que es una lacra para nuestro país, y no lo es de hace poco, precisamente. Al final, son el mismo capitalismo, quien se ha echado tierra encima de su ataúd, los contratos temporales no dejan lugar a la compra de una vivienda, ni al de ningún préstamo. Luego no hay dinero para los bancos, y éstos, no tienen para las empresas; así pues, se acabaron las contrataciones. Es puro silogismo deductivo, y por desgracia hoy día, nada hipotético. No es culpa de la derecha o de la izquierda, es de las dos: la segunda por derrochar en cafés con diamantes, y de la primera, por no tener el valor de meterse en faena con quien de verdad se embarra. Al igual que Cristiano Ronaldo y Mourinho, cuando juegan con el Barça, dicho sea de paso. 

 Así pues, y visto, que cada vez nos dan más por detrás, propongo sin más demora, el Día Internacional de las Hemorroides, como día que representa a todos aquellos que ponemos a nuestras barbas a remojar. Y también para los que ya no tienen ningún pelo en ella. Y propongo la construcción de una estatua enorme en la escalinata de cualquier bolsa bursátil del mundo, o en todas ellas, en la que se represente un trasero dolorido e hinchado. Y es que no fue Napoleón sólo quien perdió su Waterloo, a causa de la falta de Hemoal. Ni será el único. Pues finalizo con una comparación que escuché en un programa de radio, Milenio 3, a cuenta de los especuladores: son como tiburones, que al no parar de oler a sangre, se acaban devorando los unos a los otros, hasta no quedar ninguno...Siempre me despido diciendo aquello de que si los gilipollas volaran, no veríamos el sol. Ahora imaginénse si también levantaran el vuelo los cabrones. Entonces, lo que tendríamos es un efecto invernadero. En toda regla.

domingo, 15 de abril de 2012

Para ser español de primera...

  En tiempos de tremenda crisis como la actual, muchos paisanos se preguntan que es España. Sin embargo, ésta no es la primera vez, de hecho siempre ha sido así, en todas las crisis hay diferentes reflexiones sobre lo que significa ser español. Ya lo hicieron en la Generación del 98, en la República, la Posguerra, etc... Es en cambio con el estado de las autonomías cuando más veces se ha formulado dicha pregunta. Una cosa tan mal parida como las comunidades autónomas, y que todo el mundo, tanto compatriotas como extranjeros, compartimos que debería de desaparecer ya, es lo que crea las distintas crisis económicas y de identidad. Parece ser que los únicos que no se dan cuenta son los políticos españoles... o tal vez no quieran hacerlo, porque sencillamente les conviene. Sinceramente me da igual en que acabe ésto, si en un estado federal, donde yo me lo guiso y yo me lo como; o en un país centralizado. Me trae sin cuidado. Pero ésto de los reinos de taifas donde se malgastan dinero público para mantener a miles de empresas públicas, asociaciones, patronal, sindicatos, comisiones, observatorios de empleo que no sirven para nada, y así, también como herramienta para jorobar a las ciudades de partidos contrarios a los del régimen autonómico; he de decirlo claramente, no valen para nada. Y si desaparecieran, nos sobraría el dinero y volvería a fluir el crédito. Hay que decir que lo que diga Esperanza Aguirre a mí me da igual, pero en éste caso tiene toda la razón del mundo. Nada más que hay que recordar el disparate de estatutos para todos que hubo entre los años 2.006 y 2.008, díganme, ¿les han mejorado la vida en algo?. Ponga un estatuto en su vida, la solución a todo sus problemas.

  Tengo un libro fino, de la revista tiempo, del año 86, que habla de los distintos países que por aquel entonces pertenecían a CEE (no era aún UE), en él se comenta, con acierto, como los filósofos españoles nunca se han preguntado por el significado de la existencia y cosas profundas similares. Sino que se preguntaban que era España y lo español. También se comentaba que el nombre de nuestra patria sólo se nombraba en los partidos de fútbol y en los mapas de entrenamiento de los militares, algo que matizaba, no era, precisamente, nada halagüeño. Sobre el significado de nuestra nación y sobre lo que representa poco puedo decir, ya que sería subjetivo, solamente comentar su significado etimológico: al parecer proviene del fenicio In Saphan Ya, traducido luego como Hispania por los romanos, que viene a decir algo así como "Tierra de conejos" por la abundancia de estos animalitos en el año 1.100 antes de Cristo, y antes de que nos los comiéramos con arroz. Por eso, hoy día se grita ¡Viva España, coño!, pues todo tiene que ver con los conejos. Sobre lo español, tengo más respuestas, no a nivel de costumbres, ni pensamientos, ni nada parecido. Hay quien dice que para ser completamente español, uno debe visitar Hispanoamérica. En cambio yo, soy menos profundo y sentimental, opino que uno nunca es un verdadero español hasta que no le hayan llamado alguna vez en su vida "facha o rojo", o las dos a la vez, o por distinto lado. Ese es el verdadero español, el que discutiendo en una tasca, o en una comida, por opinar, aunque sea del Real Madrid o del Barcelona, no le han insultado con ambos términos. Así pues, ya lo sabéis, si tenéis algún amigo marroquí o peruano, que no se sienta aún lo suficientemente integrado en nuestra sociedad, llámele facha, y le hará un favor, pronto será tan español como el que ha nacido en Cuenca. Hay que decir que hay que ganarse las antipatías de un bando para ser un buen compatriota, sino no estás en el camino correcto. Porque si te ganas las antipatías de ambos, es que simpatizas con los americanos, y si te ganas la simpatía de los dos, es que, sencillamente, algo estás haciendo mal, o es que eres el tonto del pueblo.

  Por último, y antes de que me llaméis facha o rojo,  voy a contar una curiosidad más: la famosa canción de Que Viva España, no tiene su origen en la piel de toro. Sino que al parecer procede de un tío flamenco...de Bélgica, quien compuso la canción en un arrebato de amor por el Duque de Medina Sidonia. Mira por donde. Fue un tremendo éxito que se cantó en Alemania y Francia. Y no llegó a España hasta los años 70, cuando Manolo Escobar la versionó para un disco suyo. De haber salido hoy, hubiera tenido más éxito, habría salido de Operación Triunfo, se hubiera editado en versión disco, con coreografía incluida, y la hubiera bailado también Boris Yeltsin, como sucedió con el Macarena. Pero eso sí, hoy día tendría que haber pasado por la censura de lo políticamente correcto, y tal vez, en lugar del Que Viva España, hubiéramos tenido un Que Viva Nuestro País de Gente Feliz. Y es que si los gilipollas volaran, no veríamos el sol.  

viernes, 6 de abril de 2012

Bienvenido Mr. Marshall II

 Ya está aquí, ha vuelto, y no es Supermán es: Eurovegas. La mágica conjunción de ladrillos y ocio descerebrado que tanto gustan a nuestros gobernantes, aquella que es nuestra economía del futuro...y que siempre lo será. Porque siempre estas auténticas porquerías se han convertido en promesas, y ahí se han quedado. Sino pregúntense: ¿Donde están los miles de puestos de trabajo que iban a ofrecerse en Chiclana de la Frontera, y su turismo sostenible de campitos de golf?. Pues yo se lo digo: están donde siempre, en la oficina del paro. Se ha jodido una costa entera, se ha talado un bosque de pinos, enebros y sabinas; total ¿para qué?,¿para cinco puestos de trabajos temporales y mal pagados?. Desde que tengo uso de razón el turismo en España es la panacea, pero no se busca al turista que pudiera visitar los maravillosos tesoros naturales o culturales que tenemos, que nos sobran a mogollón. Sino al mantecoso con tatuajes, medio alcohólico, drogadicto,  y ludópata que busque el turismo del Pocholo, alias "¿donde está mi mochila?". Discotecas petadas de niñatos sin ética ninguna, con desmadres diarios, y sobre todo mucho dinero que gastar. Dinero, que una vez recaudado se utiliza para reparar los desmanes vandálicos que los turistas de hormonas flatulentas gustan por diversión. Primero nos vienen con el rollo de los puestos de trabajo, luego con que se respetará el medio ambiente, y por último, ni una ni otra, que la cosa es sólo rentable sólo unos meses al año, y que por esos, se abre el negocio. Entonces, el paro seguirá igual, y los bosques habrán desaparecido. Nos privarán del canto de los pájaros, del olor de las plantas aromáticas y de un silencio que no se puede comprar, para sustituirlos por hormigón, ladrillos, ruido y muchas luces de Neón. Eso sí, habrá prostíbulos garantizados en cada esquina. Hay que decir que no tengo nada en contra de éste turismo si se concentra en un rincón del país o si sirve como una ayuda a la economía local, pero no como centro de la misma; pero es que a los gobernantes actuales, ya sean del partido que sean, no se les ocurre otra cosa para nuestro futuro que no sea precisamente la economía desastrosa que nos ha metido en éste atolladero. 

 La presencia del ladrillo y de "inversores" americanos que no vienen a poner un duro (que lo ponga todo la administración) y a obtener beneficios, me recuerda impepinablemente, a la película Bienvenido Mr. Marshall al ridículo que hacemos los españoles cada vez que viene un magnate a España. Ponemos el culo, y si hay que cambiar leyes, pues se cambian. Y si hay que ponerles una alfombra roja, se les pone. En vez de adaptarse ellos a nosotros, somos los paisanos los que tenemos que estar a lo que diga Don Tomás y su dinero. El tema de las Eurovegas es igual que lo de Marbella y los jeques, que lo de Ibiza y los mafiosos rusos, es más de lo mismo. Lo que pasa es que ahora, importaremos mafiosos americanos, que tienen más glamour y no van de nuevos ricos. Y sino me creen revisen la historia de Las Vegas y su primer casino: el Flamingo. Un local de juego, en medio del desierto, fundado por el mafioso neoyorquino Bugsy Siegel, quien por cierto, no tuvo un buen fin. Por eso cuando el entendido de turno me comenta que en U.E. no hay dinero para invertir en una cosa de éstas, le comento que sólo la mafia tiene pasta para ello, y que adivine sino por quienes van a estar regentados todos los casinos. Y es que los españoles no podemos ser más catetos, viene un americano con buenas palabras y tres piropos para nuestro país, y ya nos derretimos, le ponemos por delante la mejor tortilla de nuestra casa, el mejor jamón, y cancha libre para lo que quiera. Eso sí, no veo ni a Madrid, ni a Barcelona pelearse por traerse un rinconcito de Silicon Valley, o alguna industria de Mercedes, o ninguna farmacéutica. Es mejor un montón de casinos, hoteles, prostíbulos y restaurantes de lujo para nuevos ricos, que por cierto, cada vez son más ricos, y nosotros, cada vez más pobres. Es lo que tiene la economía de putas y camareros. Que no hay trabajo estable, que no hay productividad, que se gasta mucho suelo para recoger sólo unas migajas, en vez del pan entero. Pero eso sí, el ayuntamiento, el estado, y la comunidad autónoma ganarán dinero con sus impuestos, para así poder mantener sus empresas públicas ruinosas. Así que, señores, no aprendemos, en cuanto salgamos de la crisis (si salimos vivos), tendremos más de lo mismo: 

 - Trabajadores con poco poder adquisitivo, que trabajaran en una subcontrata, empresa de servicios, de camarero, botones o de cadi por tres gordas. Y encadenamientos de contratos temporales continuados.

 - Una masa de becarios que se irán a la calle en cuanto haya que pagarles.

 - Una minoría cada vez más rica y más cateta. 

 - Un montón de camperos cobrando el PER, y otro montón de privilegiados enchufados trabajando en una administración paralela.

 Y la vida seguirá igual en España. Un país, al que sus gobernantes no quieren que se les acabe el chollo mientras haya gente a las que apretarles. El ladrillo y el asfalto con sus mafiosos volverán. Las casas volverán a subir exponencialmente de precio. Y cuando estalle otra burbuja votaremos al partido contrario al que gobierna en el momento. Nos volveremos a quejar, a salir a la calle, a apretar el sueldo a los funcionarios, a quemar otra vez los montes, y a construir allí donde antes no se podía. Y tal vez, en un especial del periódico de los domingos, les volverán a exponer las maravillas del turismo descerebrado y de lujo que pretenden traer a la región de turno. Y entonces aplaudiremos otra vez con las orejas. Y diremos: como se vive aquí, en ningún lado. Pero preparen las maletas, porque para entonces, sus nietos, volverán para Alemania a trabajar, como ha sido antes, lo es ahora, y lo será en el futuro.