Translate

sábado, 17 de enero de 2015

El último consejo

 Puede parecer un tema triste, lejanos de estas fechas casi carnavaleras, pero por otro lado, es un mensaje de esperanza para muchos que creen en un más allá. Otros ven un fenómeno digno de estudio para la ciencia, un auténtico misterio, del que sólo cabe explicar de que se trata de un medio de defensa, del cerebro, ante los últimos momentos de nuestra vida. También habrá quien opine que es un tema que no tiene nada que ver con mi blog, y bien, yo pregunto: ¿De que va mi blog?. Sino de temas varios. No hablo, por supuesto, de fallecimientos momentáneos, ocurridos de repente, por accidente, o por fallos orgánicos. Los científicos hablan de muertes que se saben van a producirse, es decir, aquellos que están en fases terminales de distintas enfermedades.

 Hay varios momentos claves en los que tratar, uno último en el que se está clinicamente muerto, en los que se comenta el archiconocido túnel y demás, objeto aún, de acalorados debates en los que no se tiene claro si las llamadas Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) son producto del cerebro, imaginación, anoxia (falta de oxígeno), o si por el contrario es real. Argumentos y ejemplos, a favor y en contra, hay entre escépticos y creyentes. Es éste el momento que ya descubrió el Doctor Raymond Moody en su libro Vida después de la vida, publicado en los años setenta. O el del español Enrique Vila que desarrolló sus estudios en el sevillano Hospital de Virgen de la Macarena. Sin embargo, los últimos estudios van más allá, y se habla en las últimas publicaciones de los momentos finales, del último día, en los que aún el enfermo se encuentra consciente. Se destaca como el mejor momento intelectual del moribundo, un momento de esplendor en la sabiduría personal, de un individuo, que a lo mejor, no tiene ni estudios, e incluso ha perdido la memoria desde hace varios años. Es curiosamente, cuando a las personas más cercanas familiarmente, les dirige a cada uno, un consejo u opinión, digno del intelectual más versado en filosofía. Es la popular "mejoría de la muerte". Y todo eso, en un ambiente, que dentro de la tensión lógica, que circula entre los que acompañan al moribundo; pues es precisamente, éste último, quien mantiene una absoluta calma, que transmite a los demás. Es más en muchos casos, el futuro difunto sabe que ese día o esa noche es la última, hay quien comenta que se produce porque vienen de visita amigos y familiares del pasado, de la infancia o juventud. Otra discusión más, de si se trata un medio de defensa que el organismo ofrece al moribundo, o bien algo más. Lo que sin duda queda claro, es que es un tema apasionante, sea desde un lado u otro.

 Otro asunto es el de las "muertes voluntarias", es decir, aquellas típicas de esas personas que "deciden" vivir hasta que no vean tal acontecimiento (por ejemplo la boda de algún hijo o el nacimiento de un nieto), no se arregle un asunto que tiene pendiente, pueda ver a tal familiar que viene de lejos y aún no ha podido llegar, o como algunos otros, que necesitan de algún tributo o ritual de algún folclore local. Es decir, que deciden la hora y el día del fallecimiento. Como si fuera algo que uno pudiera programar para día d y hora h. Cuestiones, desde luego, más difícil de resolver por la ciencia, pero que en teoría, podremos saber, o no, en el momento que nos toque a nosotros.



viernes, 12 de diciembre de 2014

La teoría del mando a distancia.

 Hace ya mucho, y nadie parece recordarlo, eran los tiempos felices de la peseta, cuando cinco duros aún significaban algo, y las teles, esas, eran de madera, rayos catódicos, supuestamente sintonizaban cuatro canales analógicos (había sólo cuatro botones, uno por canal), aunque no importaba, porque sólo había dos: la primera y la segunda. Las privadas vendrían algo más tarde, en los noventa. Y cuando en dicha televisión se empezaba a ver nieve, o a ver el canal mal, a medias, o moviéndose, se le daba un par de golpes, y todo arreglado durante un rato. Entonces, si todo el mundo se hartaba del Un, dos, tres, y se decidía a cambiar al otro canal, había que recurrir al mando a distancia de aquellos tiempos, es decir, al más pringado de la casa, ese que normalmente, solía ser el hermano más pequeño, y de menor rango social de la familia. Igual, que en un reportaje de monos de la segunda. Solía la cosa empezar así, el padre y cabeza de familia decía: fulanito cambia de canal, que estás más cerca. Y fulanito contestaba: que vaya menganito que yo estoy cansado. Y así hasta el más pequeño...quien, al final, se levantaba a cambiar de canal.

 Analizado así, uno puede observar el grado del escalafón familiar que se han establecido por orden de nacimiento, hasta el rango de marinero raso. Pero los tiempos han cambiado, todo ha cambiado. Y la tecnología está ya hasta en los rollos de papel de WC 2.0. Ahora el televisor es plano y de plástico. Ya no se pueden subir encima los gatos, como decía Antonio Burgos. Ahora los canales se sintonizan por TDT, que suena a insecticida agrícola. Además, cada dos por tres hay un porculo de sintonizar, de cambiar, o de que desaparecen unos cuantos de los doscientos canales. Para al fin, y al cabo, como cuando teníamos dos canales, reconocer, que no hay nada interesante en la tele. Ahora, de hecho, hay más mandos a distancia que aparatos, pero sólo se usa uno. Las tornas han cambiado desde los ochenta hasta ahora, y si antes cambiaba de canal el más pringado de la familia, ahora, el cambio de canal, lo controla el cabeza de familia. No se si existe, y si no fuera así, debiera haber una teoría en psicología sobre la jerarquía familiar y el mando a distancia, en el que se considere tal aparato como si fuera el bastón de mando del personaje dominante en la casa. En el cual, se determine, eso, que el que detenta el mando, es quien realmente gobierna sobre los demás. No tiene porque ser el padre, sino que puede ser un hijo tirano, o un hermano... Seguro que saben de lo que hablo, y de que si leen esto, se pararán a observar lo que les digo, en las distintas casas que frecuenten. 

 Sobre teorías estrambóticas las hay para todos los gustos, y ninguna, tiene un razonamiento científico que logre sostener y dar la razón al teorema de turno. Pero el caso es que funcionan, miren sino al Principio de Peter, las leyes de Murphy o esa que afirma que el grado de limpieza (por como lo cuidan los usuarios) de los WC públicos es la que indica la predisposición de los ciudadanos de una nación hacia el fraude financiero. En ésta última, se aclara que los peores retretes son los de España e Italia, y los mejores, los nórdicos. Y es que sentarse en WC, da tiempo para pensar mucho. En fin, termino con un pregunta: ¿eres tú el que siempre tienes el mando a distancia?








domingo, 23 de noviembre de 2014

Desempleo en la mochila.

 El presidente del BBVA propone que los trabajadores nos paguemos nosotros, de nuestro sueldo, el desempleo porque es muy caro para el estado. Yo propongo que el estado no ponga ni un puto euro de mi bolsillo para rescatar a ningún banco, ya que es demasiado caro para nuestra maltrecha microeconomía. ¿Por qué hemos de pagar los dispendios que ellos se han permitido, con una rebaja más de derechos?. Llegamos a tiempos de feudalización laboral, en los que hay que empezar ya, a cortar cabezas, como han hecho en Islandia, para que se enteren de una puñetera vez, de que se acabó ya la juerga, para todos, incluido ellos.

 Y yo por cierto, como la mayoría de los españoles, a esos que nos echan en cara el haber vivido por encima de nuestras posibilidades, nos hemos ido al varadero laboral por causas ajenas, no nos hemos arruinado haciendo juegos malabares contables, proyectos megalómanos que no se podían cumplir, o comprando paquetes de acciones que no valían nada, entre otras "maravillas" de la mierda económica neoliberal que nos venden como la panacea del bienestar. Cuando realmente, al liberalismo nunca le ha interesado la sociedad, ni siquiera el ser productivos, no les interesa ni la industria; sólo el enriquecimiento rápido, el comercio voraz y darwinista, que sólo cuenta con la ley del más fuerte.  Los laberintos contables y financieros, las burbujas sobredimensionadas, y la libertad de comercio, sólo de las multinacionales (claro), eso sí, siempre regado con un buen chorro de corrupción, hundiendo cada vez más, entre impuestos impagables, y sueldos míseros, a una clase media en extinción, a una clase trabajadora que se acerca, cada vez más, al umbral de la pobreza, y a un pequeño y mediano comercio (e industria), que no pueden competir con las empresas grandes, que como con la ciudadanía, los ricos, son cada vez más ricos, y los pobres, más pobres. 

 Pero luego, cuando las cosas vengan mal dadas, tenemos que pagar todos, porque si el sistema financiero se va al traste, nos vamos todos, y si no, resulta que los especuladores y los mercados nos retiran la financiación. Puro chantaje, y pura extorsión, digna de cualquier banda mafiosa. Y luego, en cada crisis, las soluciones cojonudas, entre las que se incluye siempre la palabra "flexible", que siempre es para peor, y para el trabajador, porque la empresa, la parte contratante, siempre se mostrará inflexible, y sino, ya sabes lo que hay... Se acabó la soberanía nacional y de la ciudadanía, para acabar con un gobierno mundial que nadie ha elegido, mantenido por las multinacionales y los bancos: el FMI, el Banco Mundial, la OMC y las compañías de rating. 

Ésto es más caro para nosotros, que para ustedes el desempleo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

El mejor español

  El terremoto político de Podemos amenaza al sistema turnista del siglo XXI. Si Cánovas y Canalejas levantaran la cabeza, verían varias similitudes con el su propio sistema, el cual cayó, como una vaca en una piscina...de mala manera, y haciendo todo el ruido posible. Ya sabemos lo que pasó, guerras, huelgas, y mucha inestabilidad en general. Pero también, si nos ponemos a leer sobre la república de Weimar (en la Alemania de entreguerras) , la cosa es para echarse a temblar: un paro superior al 25%, corrupción, impuestos abusivos, diferencias entre ricos y pobres, etc. Salvo las reparaciones de guerras, la España actual es clavada. Una nación deprimida por el paso de algo, que ha sido similar a una guerra: la sobreabundancia de dinero y ladrones. Es ésta una de las etapas más grises de nuestra historia contemporánea; solamente comparable a la España de la posguerra.

 Ya que todos los políticos siguen poniendo cara de gilipollas, preguntándose el porqué de que la gente vota a los populismos, les hago un listado de por qué si se volviera a presentar Adolf Hitler, en España (en vez de en Alemania), desde luego ganaría de calle. Sólo un poco de labia, saber que decirle a un público desesperado (y desesperanzado), ya servirían para hacerse un hueco en la Moncloa. Ahí van, y probablemente se me olviden más de la mitad (Dios mío, son tantas, que es imposible):
  • Lo de Magdalena Álvarez, como dueña y señora de la estafa a los parados andaluces.
  • Lo de Willy Meyer, y demás eurodiputados y sus Sicavs.
  • Lo de la Infanta y el fiscal protector (¡?). Madre mía, yo siempre pensé que el fiscal siempre estaba para acusar, no para defender.
  •  Más facturas falsas de una UGT de puta pena.
  • Lo de las tarjetas opacas, de Caja Madrid.
  • Lo de Bárcenas, que parece no tener fin.
  • Lo de Granados (y toda la comunidad autónoma de Madrid ), que es era el que iba de bueno, dando ejemplos en las tertulias de Intereconomía. 
  • Lo de Marbella o Jerez...mejor no comentarlo. Aunque raro es el pueblo o ciudad de nuestro país que no tenga un desfalco.
  • Lo de los sindicatos y la Junta de Andalucía con los cursitos de FPO, lo de Delphi, Mercasevilla, lo del Plan Bahía...
  • Lo de la patronal, mangancia y grandes empresas arruinadas: Viajes Marsans, Iberia...
  • Lo de Castellón, su presidente de Diputación y toda su harca.
  • Lo de Ciu y los Puyol, lo del Palacio de la Música, etc.  Vamos, los del España nos roba.
  • Los impuestos (que no sirven para nada, porque cada vez tenemos menos), que son cada vez más numerosos y más caros. Los últimos, los de las ventas de casas y las de la lotería.
  • La brecha entre ricos y pobres cada vez es mayor, pues el adinerado, cada vez gana más, mientras el resto, cada vez ganamos menos, y con menos derechos laborales. 
  • Mientras los bancos superan los test de estrés, no hay ningún crédito. 
  • A pesar de pagar una cantidad enorme de impuestos, no se ve resultado alguno de lo que sirven, pues cada vez vemos más reducido los presupuestos para sanidad, defensa, policias, educación, mantenimiento de carreteras, ciudades...que luego, probablemente, descansen en alguna caja fuerte de Andorra o Gibraltar. 
  • Los políticos y cargos andaluces a sueldo de un colonizador de Gibraltar, como Picardo, declarado enemigo de España.
  • Y lo que ha salido y no me acuerdo, y lo que está aún, por salir. No se crean que esto ha acabado.
  La campaña a Pablo Iglesias le va a salir gratis, no le va a hacer falta, a este hombre, gastarse un duro en publicidad alguna. Pues ya se la hacen la propia desvergüenza de los participantes de un sistema, que se encuentra podrido hasta lo más profundo de su corazón. Y voy a ser sincero, me da pánico el populismo fácil, pero realmente, por otro lado, uno desea que entre aire fresco y que limpie toda la mierda que ha cangrenado a un país entero como el nuestro, en el que la ciudadanía, ya no sabe que votar. Los grandes partidos, han dejado huerfanos de ideales a sus votantes. Ya pueden cocinar todas las encuentas del CIS que quieran, lo tienen jodido, y lo que es peor, ellos mismos se lo han buscado.


lunes, 13 de octubre de 2014

El gran hermano yugoslavo.

  Que la política española ha tendido cada vez más a los extremos de cada espectro, creo que es como decir que hoy llueve. Nada nuevo bajo el sol. La crisis, y los malos gobernantes, personalizado, especialmente en Zapatero, quien antes de la aparición de los malos tiempos, ya se encargó concienzudamente en dividir a los españoles, en vez de en unirlos, han logrado (juntos) lo que en la anterior dictadura: que nadie pueda opinar libremente, sin jugársela. Gracias a su nefasto gobierno (que ojo, Rajoy puede que haya superado, y por goleada), quedó la herencia envenenada de un nacionalismo catalán ciclado de esteroides, cuando, realmente todo andaba tranquilo. Pero el boom de estatutos, era más necesario (entiéndase la ironía) que la industrialización de las zonas deprimidas. Ponga un estatuto en su vida, fue el lema. Un estatuto autonómico es la solución a todos sus problemas. Y entonces, todos vimos como natural, como mierdas semejantes, con más artículos que la propia Constitución del 78, se creaban en todas las taifas de Alí Babá que tenemos, y se ratificaban en seguidos referéndums con un 25 % de participación o similares. Y de aquellos polvos, estos lodos.

  Pero no somos los únicos gilipollas, ahí está el primer ministro Cameron, que se la ha jugado (y todos nosotros también) con Escocia. Pero si hay un referente claro es el de Yugoslavia, que dio, incluso, nombre, a este fenómeno del nacionalismo agresivo: el de Balcanización. Todos sabemos lo que ocurrió en este país, que era de los que más potencial tenía en Europa. Pero también es verdad, que todos los demás europeos vemos como muy lejano, una posibilidad como la yugoslava, y que además, los vemos distintos, más "salvajes y atrasados" que nosotros. Cuando la realidad, es que no se diferencian, ni se diferenciaban, de ninguno del resto de europeos. Son como todos nosotros, ni más ni menos. Pero cayeron antes, en el fenómeno del nacionalismo agresivo, y como respuesta errónea, el gobierno de Belgrado dio alas a las milicias paramilitares (un fallo similar al de nuestro gobierno de la II República). El fenómeno, no era nuevo: las dos regiones más ricas e industrializadas, Croacia y Eslovenia, se querían independizar porque sencillamente, no querían ayudar a las regiones más pobres y agrícolas, Serbia y Bosnia. Simplemente, se creyeron mejore que las demás, ¿Les suena de algo?. Todo ocurrió en la crisis de las economías emergentes de la década de los noventa. Del resto, creo que me lo puedo ahorrar el contarlo, porque ya lo sabemos todos. Odio, matanzas, hambrunas, etc. Todo, entre vecinos que hacía años se llevaban igual de bien que nosotros.

  Lo nuevo viene ahora, después de tantas matanzas, y barbarie, resulta, que las mismas repúblicas quieren formar parte de la Unión Europea, porque juntos somos más fuertes. Y lo que es peor, dentro de la juventud de la antigua Yugoslavia, se añora un pasado común. Todos creen que el nacionalismo existente, cuando menos ha sido, y es, asfixiante, y que tener fronteras cada dos kilómetros, es un auténtico atraso. Cuando hoy día, de Portugal a Polonia, uno puede pasar libremente, sin parar en ninguna valla. Fiel reflejo de lo que les cuento, es lo ocurrido con un realty show, similar al Gran Hermano, en el que uno o dos ciudadanos de cada república, compartían hogar, siendo muy seguido por la audiencia de los distintos países. Y es que la nostalgia de tiempos mejores, se ha hecho presente, entre todos aquellos, que se han dado cuenta, de cuanto disparate, pueden lograr, hacer presente, tanto mal político.





domingo, 5 de octubre de 2014

Gorrilla que te pilla...

  Los políticos y empresarios que rigen los destinos, más bien inciertos, de nuestra noble y antigua nación española, basan gran parte de sus esperanzas en prosperar en el turismo como principal industria para nuestra economía. O lo que es lo mismo, esperar a la próxima burbuja inmobiliaria para llenar más espacios de costa de hoteles que cierran seis meses al año...gran desarrollo el nuestro (sic). Grandes las inversiones en I+D+I en cocina con soplete y taladro, como en el Bulli o Masterchef. Grandes las esperanzas de una economía productiva, que cree y logre algo, aparte de servir mojitos a pijos europeos a pie de playa o en campitos de golf. ¿Dónde quedó la espiocha?

 Pero no se crean que somos tan tontos que incluso el turismo puede caer en saco roto; de hecho, nos hemos salvado gracias (o desgracias, según se mire) a las revoluciones árabes que han logrado que ningún turista se fíe de un país musulmán a la hora de hacer turismo. Pero ahora les voy a hacer una pregunta: Como turistas dentro de su propio país, ¿no ha habido algún elemento que te ha dado por saco en algún viaje, y te ha fastidiado parte del mismo?. En España somos especialistas en ello, miren sino: gitanas con el puto romerito, mendigos que se dedican a achantar guiris (y no guiris) en las terrazas de los bares (La Vega de Jerez es un lugar propicio, con la Policia Local haciendo caso omiso), zonas azules en los centros de las ciudades, y sobre todo, algo que ha prosperado tanto, que debiera ser motivo de preocupación, los gorrillas en los aparcamientos de las playas. Los cuales tienen su lógica en bolsas de aparcamientos que se llenan a reventar, y hay que organizarlas para que no se cierren salidas. Pero no en lugares semisalvajes, donde van cuatro coches, y va a haber sitios de sobra, como en las calitas de Conil. (Donde el puto gorrilla lo único que hace es pedirte el euro, de malas maneras, y con el riesgo de joderte el coche si no se lo das...Eso sí, con el beneplácito del ayuntamiento local de turno).

 Antes, cuando había periodo de crisis, uno podía escoger en verano el plan barato de ir a la playa con la comida de casa, y no gastarte, apenas, un duro. Ahora da igual, vayas a la playa que vayas, aunque sea una perdida en el fondo del saco de Alhucemas o Chafarinas, ahí habrá un gorrilla, para darle su puto euro (que no olvidemos, son casi doscientas pesetas). Ahora, cada día de playa, te supone el euro de peaje, o de impuesto revolucionario, que para colmo del bastinaso, no es para el gorrilla en sí, sino que éste gana una parte proporcional, y luego, el resto para el ayuntamiento. Porque al parecer, a ninguno les llega con los impuestos, zonas azules, etc. Y después nos enteramos, que todo el dinero va para putas, amiguetes, grandes almuerzos, casetas de feria, y demás. Mientras los socavones seguirán jodiendo nuestras ruedas, y para todo lo que les exigimos como ciudadanos, nos dirán, que no hay dinero, sólo deuda. Manda cojones.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Terremoto en Europa.

 Perdonen el mes de vacaciones, sin escribir nada en ninguno de los dos blogs, pero necesitaba un tiempo de descanso, y de recuperar las pilas de la inspiración para resultar interesante a los pocos lectores de mis artículos. También tengo cierto problema logístico con los ordenadores, y concretamente éste, desde el que escribo, es lentísimo, por lo que tengo que redactar a ciegas, como quien dice, completándose las frases que escribo, medio minuto después de haber tecleado; y para colmo de males, la página dichosa del blog, tiene costumbres extrañas, como la de situarte la línea de escritura varios renglones más arriba, donde empezaste a escribir la parrafada, mezclando unas frases con las otras. Así pues, si ven alguna barbaridad ortográfica, o frases sin sentido, o fuera de contexto, discúlpenme, no es ignorancia, es que mi máquina se equivoca. Al final, va a resultar que tenía razón la tendera del ultramarinos de mi barrio, que a la pobre, cuando la llamábamos ratera por equivocarse en las cuentas, evidentemente a su favor, siempre decía aquello de que no se equivocaba ella, sino la máquina de la caja.

 Sobre equivocaciones puede ir el día de hoy, en casos particulares, los errores los paga uno personalmente. No obstante, un jefe de gobierno de un país o una región, el fallo que cometa, lo tenemos que costear todos. Y esto aunque, ni usted ni yo, tengamos posibilidades de votarlo. Me explico, si todos pensamos que llegar al nivel de incompetencia de Zapatero era muy difícil, casi insuperable; una vez más, podemos decir a las claras, que nos equivocamos. Hay uno que es más gilipollas, y que hace mérito para ser recordado por dicha definición, con su foto en Wikipedia. Y ese no es otro, que David Cameron, primer ministro de Reino Unido, quien ha visto como sus partes íntimas anudaban el cuello de su camisa, tal corbata, durante esta tensa semana, en la que se ha celebrado el referéndum de Escocia. Y en el que se la jugó desde hace ya años, porque el muy prepotente, creía que iba a ganar de calle. Ahora que le han visto las orejas al lobo, van a inventar el café para todos (o té, en este caso), y se va a crear el estado de las autonomías británico; es decir, más competencias para todos los reinos de la unión. He de decir, que los pobres habitantes del Reino Unido me dan lástima, no saben lo que les espera con la mierda de las autonomías. Pronto tendrán aeropuertos sin usos, vías de tranvías sin tranvías, o megapabellones de deportes sin uso, entre otras obras faraónicas. Nosotros, los españoles, podríamos dar conferencias (tenemos un doctorado en estupidez autonómica) sobre el timo de la estampita existente, para contentar a unos sectarios que rechazan al resto de sus compatriotas (en este caso españoles o británicos) porque sencillamente se creen mejores que los demás. Porque es así de claro, que no les cuenten milongas, ni identidad cultural ni nada, simplemente, prepotencia hacia el resto, los pringadillos de turno.

 Ahora que se ha ganado el No thanks a la independencia, todos respiramos tranquilos, se ha acabado el problema, ya no pasa nada...Pero no cuentan con dos factores, uno de los cuales, los españoles lo hemos aprendido muy bien. El primero es que, a los nacionalistas nunca se les deja contentos, siempre pedirán más, y dentro de veinte años ( o más o menos), el Reino Unido se verá abocado a un mismo problema, pero más grave, y con poca solución. Pero para más inri, el segundo factor es el carajote de Cameron, quien ya ha prometido un nuevo referéndum, para 2.017, encaminado a contentar a los euroescépticos, sobre la permanencia o no, de Gran Bretaña en la Unión Europea. Y en ese caso, no está tan claro el resultado. Pues puede ganar por goleada la marcha de la nación británica de Europa. Y para entonces, vendrá el caos, porque Escocia, puede optar por la independencia, y unirse al euro, algo bien visto por la UE, pero que puede ser un regalo envenenado para el resto. Reino Unido, directamente, caería a un pozo bastante oscuro; y el resto, España, Francia, Bélgica o Italia entre otros, tendrían una enorme presión independentista, dentro de sus fronteras. Y con ello, romper a Europa a pedazos, o aceptar, a los nuevos países, en una incorporación inmediata. Además, hay que contar con la diplomacia rusa, enemiga de gran parte de Europa Occidental, y quien reconocería, sólo por fastidiar al enemigo, a las nuevas naciones. Creando varios caballos de Troya en la UE.

 Es muy agorero mi vaticinio, y de hecho, no creo que se cumpla como tal, pero puede ser una opción digna de tener en cuenta. Aunque a ninguno (incluida a Rusia) les conviene remover mucho la mierda. Pues nadie en septiembre del 89 imaginaban que se iba a suceder el mayor movimiento de fronteras de la historia, tras la caída del muro de Berlín. Y en el caso de Yugoslavia, la tozudez (y la irresponsabilidad) de Alemania, por reconocer como independientes a Eslovenia y Croacia, propiciaron una serie de guerras, a cada cual más cruel, y la creación de estados artificiales, más pequeños, y aún, con problemas nacionalistas en sus interiores, como es el caso de Serbia con Kosovo, Bosnia con Herzegovina, y Croacia con Istria. Una vez que se abre la caja de Pandora, es muy difícil cerrarla. Y al paso que vamos, va a haber movimientos independentistas hasta en el Vaticano, entre las calles orientales y occidentales. Por creérmelo, me lo creo todo. Sólo hace falta un incompetente, en el sitio exacto y en el momento exacto. Y en esas estamos últimamente.




Movimientos regionales de Europa. Los hay muy débiles, y con muchos seguidores.