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sábado, 23 de marzo de 2013

Andalucía Im-parable.

 Llevamos una serie de años en el que las noticias indignantes son de una frecuencia diaria, y casi horaria diría yo. Tanto que ya uno o se cabrea hasta echar sapos y culebras, o directamente pasar hasta no interesarse por nada en esta vida. No obstante, es siempre conveniente echar un vistazo a las portadas para comprobar si el sistema se está cayendo, o directamente, pasa un simple bache  (socavón diría yo).

 Esto viene por la semana horribilis que viene sufriendo la administración andaluza a causa de la investigación de la juez Alaya. Hay que decir ante todo dos cosas importantes: una primera, que lo de esta mujer son huevos, y no los de Kinder. Y segundo, que aunque ahora todos se asombren y abran la boca como si estuviesen sorprendidos, todo ésto se veía venir. Lo que no estaba claro es que alguien fuera a meterles mano, pues ellos siempre han ido con la pedantería y la altivez del imbatido. La maquinaria administrativa y burocrática, ha aplastado toda posibilidad de crecimiento de una región que ha recibido más ayudas de la UE que cualquier país de los que se beneficiaron del Plan Marshall; con todo el dinero recibido, uno se planteaba a donde iba destinado todo ese pastizal. Sólo se veían oficinas para la ayuda del empleo, observatorios, fundaciones, cursos de FPO, orientadores, prácticas inservibles...y eso, en el mejor de los casos. Pero Andalucía seguía dentro del culo de Europa, y Cádiz, en el ojete pleno, donde el empleo lejos de crecer, decaía de forma estrepitosa, hasta convertirnos, año tras año, en la capital del paro. Hay que pensar que simplemente, cuando uno iba a echar un curriculum, y echaba un vistazo a una guía de empresas de su ciudad, o de las cercanías, se encontraba con que el 75% de las empresas o eran subvencionadas, con beneficios inflados por el dinero de la administración, o siempre estaban cerradas, sin un motivo concreto; o que por el contrario sólo tenía dos empleados y una plaga de becarios, o sino directamente eran públicas (éstas eran la mayoría). El otro 25% eran privadas, muchas de ellas Pymes, ruinosas, y mayoritariamente del sector servicios. Nada había mejorada en todo estos años


 Ahora cuando las noticias dan el caso de los ERES falsos, los dineros perdidos o escondidos en zulos, las fiestas con cocaína, con prostitutas, y el fraude de las prejubilaciones, con gente que no trabajaba en ciertas empresas; ha dado la cara con la punta de un iceberg que me parece que sólo acaba de asomar, y que tendrá oculto un enorme bloque bajo las aguas, que tal vez nunca termine de aflorar del todo. Como siempre en España, nunca los máximos responsables pagarán, porque siempre dirán aquello de que no sabían nada, para terminar contando que si por ellos no fueran, los cuatro pringados de siempre no irían a la cárcel. Encima hay que darles las gracias...España y su rutina, tanto, que ya sabemos como va a acabar todo. Y como va a volver a empezar...




viernes, 15 de marzo de 2013

Baja temeraria (con todas las letras).

 Hoy tengo un cabreo de copón de oro, entre la realidad laboral que nos rodea a todos, y las asquerosas medidas en contra de los parados que ha legislado, una vez  más, el señor Rajoy, quien a éste paso va a ser recordado como la "Apisonadora" que vino a aplastar, con una bota, la faz del estado de bienestar, y el carácter social de nuestra democracia. Que el hijo de puta (con todas las letras) de nuestro presidente y todos los cabrones (con todas las letras) de sus palmeros nos racaneen a los trabajadores y parados el poco dinero que nos hemos ganado de nuestra cotización, doblando un espinazo que ellos no han resentido nunca, es de pura vergüenza y de mierdas (con todas las letras) sin escrúpulos. Eso sí, siempre tendrán dinero para sus empresas públicas y millones de enchufados, para un rey cazaelefantes y su yerno apodado "El Vaquilla de La Zarzuela", para subvencionar películas que nadie quiere ni siquiera para piratearlas, bancos mafiosos, y para dar dinero a empresarios como Florentino Pérez para que hagan proyectos megalómanos que no sirvan de nada.
 
 Pero tranquilos, que siempre habrá gilipollas (con todas las letras) que les aplauda sus gracias en un mitin, en un senado que no sirve para nada, en un congreso que es un circo, o en el cementerio de elefantes que se ha convertido Bruselas. Siempre están esos cenutrios que aplauden cualquier tontería que diga su "lider", como si de una secta se tratara, que es lo que son, al fin y al cabo, todos los partidos políticos españoles. Como no hay democracia interna, se hace lo que dice el lider, con disciplina de voto por narices (democracia pura, oiga...) y no hay libertad de pensamiento, así nos va. Hemos caído en la más profunda de las mediocridades, en el clientelismo sobredimensionado, y en la bancarrota moral, que es más peligrosa que la económica. Son como aquellos nobles franceses que opinaban que el pueblo debía de comer pasteles sino tenían pan, cuando la Revolución Francesa. Nos cercenan todos lo derechos para seguir con sus privilegios, y los de toda su jarca. Pero como son unos analfabetos no sabrán que todos esos nobles acabaron con la cabeza cortada.
 
  Dos casos me han venido a reflejar cuanto de prodrido está el panorama español, uno de un alto dirigente andaluz de uno de las tres grandes siglas políticas, quien al parecer no paga sus consumisiones en los restaurantes cuando organizan alguna quedada informal con sus compañeros del partido. Lo peor no es que no apoquine, sino que nadie sea capaz de decirle nada con respecto a eso, y el otro se vaya a su casa por la patilla. El otro fue uno de esos momentos "memorables" de Esperanza Aguirre en una tertulia de una de las emisoras de radio con mayor número de oyentes. La señora afirmaba con orgullo, mientras los palmeros aplaudían, que le encantaba las "Bajas temerarias", es decir, en las subastas públicas para las empresas. Aludía que lo mejor era lo más barato. Desconozco la vida y obra de esta mujer y su familia, pero dudo que algunos de ellos hayan trabajado con un contrato de tal tipo, por tres euros la hora, sin que te paguen la mitad de las veces, y con auténtica precariedad laboral. Es fácil hablar sin saber. En fin, diran que comamos pasteles en vez de pan, pero la realidad es que lo que tragamos son sapos del tamaño de la Catedral de Burgos. Que vergüenza.
 
 




 

viernes, 8 de marzo de 2013

Historia de dos bares.

 Hoy voy a contar una historia inventada por mí...no tengo una gran imaginación, así que no esperen nada de categoría contrastada. Simplemente es un cuento entretenido para entender ciertas circunstancias, y porqué se producen. Tal vez pueda levantar ciertas ampollas, pero no pretendo ofender a nadie, sino explicar porque ocurren las cosas, y la reacción de la gente común de la calle.

 Imaginemos que vive en un barrio donde sólo hay un bar, al que usted acude todas las mañanas a desayunar, y al mediodía, a almorzar el menú diario. Vamos que te dejas una pasta, y le das de comer al dueño y a sus churumbeles. Porque total, puesto a darle el dinero a otro, de otro barrio, se lo untas a alguien que conoces personalmente. Pero resulta que el tipo de detrás de la barra es un capullo integral y un desagradecido. Siempre te pone mala cara, y te atiende con desdén y antipatía. Tanto que parece que el favor te lo hace él a a ti, en vez de ser al revés. Luego resulta que te enteras que el muchacho te pone a parir constantemente a ti, y a todos los parroquianos: que si eres un estirado, que si eres un chulo que entras creyéndose que el bar es tuyo, y que mejor que no aparecieras... Y venga a escuchar eso, un día, otro... Tanto, que al final acabas hasta los huevos, por decirlo claro.

 En eso, resulta que te enteras de que han abierto otro bar, y cuando entras te das cuenta de que el/la camarera/o está de toma pan y moja, siempre te echa un sonrisa, te descuenta unos eurillos en tus cuentas por la jeta, aunque tú al final le echas una propinilla...y por supuesto, la comida es mejor, el local mejor acondicionado, y más barato. Como con tu dinero haces lo que te venga en gana, escoges ir a éste último bar, y mandar a donde las tartas del Ikea al colega del bar de siempre. Porque para que te insulten constantemente, y te traten como un ser inferior, siempre hay tiempo.

 Ustedes dirá porque me da por contar esta paranoia de cuento. Pues porque todavía hay catalanes que no entienden porque se les hace boicot a sus productos. Y tengo que decir que es injusto generalizar, porque en Cataluña hay de todo, como en cualquier lado. Es como decir que todos los andaluces vivimos del PER. Pero cuando el andaluz o el extremeño, por ejemplo, escuchamos una y otra vez, frases despectivas de los políticos nacionalistas hacia el resto de los españoles, uno opta, por simple cabreo, mirar a otros productos del supermercado, que no sean catalanes. Da igual que sea de España, o del la UE, porque pueden ser, encima hasta más baratos. A lo mejor resulta que el aceite italiano o la leche estonia son mejores y más económicos. Y como con tu dinero vas a donde quieres, pues no hay más que hablar. Así que adivinen... Ellos se lo han buscado. La lástima es que las fábricas que cierren mandarán al paro a trabajadores del sur de nuestro país, mientras los nacionalistas seguirán creando una dictadura al más puro estilo nazi. Y todo ésto, les dará absolutamente igual.